Si yo fuera psicóloga, estas son las conversaciones que me habría gustado tener mucho antes.
No sobre cómo hacer una buena intervención. Ni sobre cómo captar más pacientes.
Sino sobre todo aquello que también forma parte de ejercer y de lo que casi nunca hablamos: la incertidumbre, la autoexigencia, la comparación, la necesidad constante de seguir formándote o las decisiones que terminan marcando una carrera profesional.
No soy psicóloga. Pero llevo más de ocho años acompañando a psicólogas en su desarrollo profesional y viendo cómo muchas de estas dudas se repiten, una y otra vez, independientemente de la experiencia.
Estos recursos nacen de esas conversaciones — con la intención de ayudarte a ejercer con más criterio, más claridad y más tranquilidad.
Una guía para distinguir cuándo una formación impulsará tu desarrollo profesional y cuándo solo está intentando calmar una inseguridad que forma parte de ejercer.
Esto no son conversaciones, son herramientas: algo que descargas, rellenas y usas.